Vine en Jean, ¡Qué Garrón!

Es cierto mi amigo, se nos fue un grande.
Él era noumenoide, lo quiera la gente o no.
Más allá de que fue un filósofo de ley, dado que trataba de cosas mundanas, como la canción Vine en Jean (¡qué garrón!) un día que sus amigos lo invitaban a jugar al julbo, o de temática más histórico-crítica, como su hit con tonada cordobesa Un Smooth Criminal (Un Vermouth Criminal, dicen otros intérpretes) que le señalaba a la sociedad de consumo que el criminal suave, delicado, astuto, era el capitalismo (de allí que preguntara en su estribillo repetidamente: Lenin ¿are you ok? Lenin ¿are you ok? ¿are you ok Lenin?…) con todo, digo, el no era noumenoide por la intensidad de sus ideas sino por la metafísica de su baile. Le demostró al mundo que para ser blanco sólo necesitás tener las manos y el rostro; el resto llenalo de vendas y medias blancas como hacía él. En síntesis: