Actualizaciones de enero, 2010 Mostrar/Ocultar Comentarios | Atajos de teclado

  • noumenoides 4:28 am el January 28, 2010 Permalink | Responder
    Etiquetas: , , , , El balín Bennett, , , , , , Samwell,   

    Y con ustede MR SAMWELL 

    Pregunta: ¿Por qué tenemos que soportar a Flor de la V. en Carlos Paz cuando bien podríamos pagar nuestra entrada para verlo a Samwell?

    Respuesta: I say

    “What what (in the Butt)”

    Espero hayan notado la letra que incluye versos homéricos como “If you want to I give you power/just be gentle I am like a flower”

    Ni que hablar del baile con fuegos artificiales casi al final.

    Samwell noumenoide con todas las letras y sexos.

     Me hace acordar al “Balín” Bennett jugador histórico hondureño que dejó su huella en el fútbol argentino. Lo digo por su parecido físico (¿también por Balín?)

    Este último video me hace acordar a una historia de un unicornio mágico que echaba mayonesa especial por el cuerno…adult swimm…

    Y me voy con esto. En este último video el cazador se llama “Dick”. Se apellida “Tate”. Dick-Tate…chau.

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    • gala 4:45 am el enero 28, 2010 Permalink | Responder

      ja ja ja! sutil lo tuyo, dick-tate… “alto hallazgo” (sic) el negro samwell, efectivamente.
      y el otro en la playa de moria? jo jo! ni hablar…

  • noumenoides 1:08 am el July 22, 2009 Permalink | Responder
    Etiquetas: dispositivo, seinfield   

    smartjerry vs. blackberry 

    q grande es este pibe… ja ja ja!

     
  • noumenoides 5:11 am el June 7, 2009 Permalink | Responder  

    Se vino el invierno 

     
  • noumenoides 2:09 am el March 8, 2009 Permalink | Responder  

    Flower’s victory 

    Disculpen si me tomo la molestia de hacerlo personal, pero no hay como un buen recuerdo registrado. Intro de Mauro, ejecución del Nono, cámara por Tate, victimización y chivo expiatorio por parte de Mario.

     
  • noumenoides 6:12 pm el March 5, 2009 Permalink | Responder  

    Great Scott! 

    religion__by_taitacakes

    the_humour_in_religion__by_metalhead666

    open_your_heart_by_gilad

    pika_vagina_by_i_do_it_for_the_lulz

    the_dude_abides_by_jose_ole

     
  • noumenoides 5:16 pm el September 17, 2008 Permalink | Responder
    Etiquetas: It's-evolution-baby!   

    Para Sara Palin q lo mira x tv 

     
  • noumenoides 11:47 pm el August 29, 2008 Permalink | Responder
    Etiquetas: Chris Crocker   

    Can anyone out there tell me what normal is? 

    Si si si, definitely este chango la rulea!!!

     
    • noumenoides 3:05 am el agosto 30, 2008 Permalink | Responder

      REal tristan: y yo que pensaba que era un parásito de BRindy….

  • noumenoides 3:37 am el March 23, 2007 Permalink | Responder  

    ¿Hasta dónde llegan las estrellas? 

    Bueno acá les mando un escritito. Espero les guste y sino bue traten de criticarme al máximo. No sé qué es pero es lo que me emana.

    Le Parchís®

    ¿Hasta dónde llegan las estrellas? 

    Cuando uno viene, nota que se escondían. Nacemos bajo el yugo siempre imperante de la estrella solar, que no sólo nos vivifica sino que también, y por exceso de eso mismo, nos quema al final (y muchas veces hace que nos arda la vida misma).  Ni siquiera nos da oportunidad de darnos cuenta que nos hacía arder, pues parecemos estar hechos de un polvo que es muy difícil de solidificar en el universo, inasibilísmo para ser aprehendido por la vía láctea. Se genera para degenerarse.

    Siempre creemos que las mayores estrellas son las humanas que han dejado huella en nuestra historia. Pero ¿y la Historia de las estrellas? ¿y esta Historia que no necesita de las estrellas humanas para dejar huellas? Como dije, las estrellas, al obtener uno mismo un ticket acreditador de un destino, se escondían (lo cual no significa que no se coagularan en su Historia). Una Historia que es fácil de confundir con la Certeza puesto que está siempre enfocada y guiada por la luz más diáfana que hay, la luz de esos astros: con suficiente cantidad como para ser catalogada de prístina, y para iluminar con justeza, y con esa suficiente cantidad como para no enceguecer a quien las mira (pues ellas desean ser miradas –me susurraron, alguna vez, en varias noches cuando las parpadeé con mis pupilas – se dejan ser miradas, lo permiten al ojo… no como otra que es imposible mirarla a la cara).

    ¿Pero por qué se esconden? Y como se organizan entre ellas, en toda organización hay puestos. Pero parece que hace muchísimos años una se hartó de estar bajo la uniorganización que todas seguían y explotó. Explotó de tal modo (casi sin necesitar terapia) que rompió el diálogo universal imponiendo un por muy poco ecuménico silencio sepulcral luego de su estallido. Todas, entonces, quedaron relegadas de sus cargos y se alejaron lo más que pudieron de aquella hermana suya tan volátil (algunas se alejan todavía y otras, que son las últimas en nacer y por lo tanto veloces como todo joven, las así llamadas “cometas”, molestan a la emperatriz rozándola sin que esta pueda agarrarlas y darles una paliza como hizo con sus hermanas más viejas; es como si jugaran al “ring raje” con ella) Desde entonces, la reina domina la vía láctea y domina la vida. Es más, la ha hecho a su manera. Todo lo que ve lo absorbe y lo adapta.

    Ahora bien, las esperanzas de reestablecer el antiguo orden no han desaparecido: todavía hay una rebelde que desafía a la mayor y no se aleja rápidamente como los cometas. A veces sale de día, en la cantidad que puede y el mayor tiempo en que es capaz de sostener batalla. A veces aparece tan herida que difícilmente se la puede ver, incluso cuando ya es de noche (espacio temporal propicio para sublevarse porque los “gigantes” duermen siempre). Algunas ocasiones rememora el ataque repentino de la solar hace miles de años, poniéndose absolutamente blanca de lo melancólica o tornándose tan enojada con la dictadora que cambia al color anaranjado en su irritación. Lamentablemente, como le sucede a todo aquel que se siente el único junco que se opone al viento, sufre de remorderse la conciencia constantemente pensando que es la única irreverencia de este universo. Ella me lo dijo, si si. Ella me lo dijo y se lo dice a todo aquel que la mira. Porque cuando uno la mira expone algo de su circunstancia. Y como la circunstancia siempre tiene algo de melancolía ella, como la maestra universal del vivir en la angustia, nos enseña qué es tener un destino funesto poniéndose ella misma como ejemplo – ¿qué destino más funesto que ese? -. Por esto y por mucho más la estrella mayor la denominó como la más lunática de todas al tratar de desafiarla en sus interminables batallas.

    Y las estrellas aparecen, salvo ésta última, pálidas y distantes. Sus enseñanzas parecen siempre lontantes y dichoso sería aquel que las comprendiera. Sólo se reducen a mirar como espectadores impávidos cómo el sol dirige su propia obra de teatro. Son espectadores por origen pues nunca ninguna pudo salir de su asiento. El sol, si bien tiene poder, puede ofuscarlas y enceguecer sus miradas distantes sólo por medio día. Es por ello que se las ve de noche, cuando la reina o descansa o prepara sus ejércitos de luz. Pero lo cierto es que ellas siempre van a estar ahí esperando su revancha, esperando poder concretar sus titilantes opiniones. Y se las va a ver de noche apoyando a su única hermana móvil la cual siempre va a creer que está condenada a luchar sola.

     Esto y mucho más podríamos decir de las existentes más democráticas. No se pelean entre ellas por ver quién le sigue a la déspota en el mando pues son más maduras que ésta última. A pesar de haber sido despojadas fue ese experimentar el abandono lo que les permitió chocar con su verdad, su sentido y su felicidad: forjaron su espacio en el universo. Un espacio que lo tiene todo pues se generó con la desdicha y sin embargo hoy en día irradia la dicha. Son lo que los astronautas llamaron el “espacio” pues ellas lo construyeron con lo poco que tenían y hasta dejaron lugar para el despotismo de la soberbia primera: aprendieron a convivir con lo otro, a conjugar el placer desde su dolor, a vivir respetando sin temor. Hicieron del fanatismo del sol un ridículo que hasta hoy (en día) se puede apreciar. Entiéndase bien esto: están en relación servil pero aún así obtuvieron su radicalidad: hallaron todo entre su esclavitud actual y su libertad primera. Dejaron de buscar cuál era la mejor opción entre esas últimas dos optando por hacer históricamente las dos. Hacen e hicieron la servidumbre y la libertad. Aprendieron que el todo era y era con la nada. Todo o nada les fue (porque en “todo o nada” no había disyunción para ellas).

    Dejaron planteada, entonces, su extrema seguridad como una duda irresoluble a los ojos humanos. Nosotros por ser finitos no podemos hallar esa dicha, que es la única. Caemos en la inefabilidad y experimentamos el agobio de la inasibilidad cuando precariamente respondemos cómo lograron su éxito. Nos dejaron solos pues nuestros destinos eran distintos y, porque son apertura, no nos iban a decir cómo destinizarnos. Nosotros ya teníamos una forma de vivir similar a la de ellas, esto es, bajo el yugo imperante de la luz solar, pero nosotros habíamos sido originados ahí y no atacados y desterrados por ella. Por ello, ante la completa falta de igualdad decidieron aconsejarnos más que dirigirnos.

    Es por todo esto que la pregunta ¿hasta dónde llegan las estrellas? es fácil de responder: llegan hasta uno mismo. Llegan con su luz hasta nosotros para mostrarnos que tenemos que resolver nuestro destino y hacerlo convivir  con los de nuestra misma especie y con los de distinto origen (como estos astros inigualables). Para enseñarnos que se puede crear un espacio sin enceguecer y que se puede vivir con la oscuridad que rodea todo lo que vive; que la luz y la sombra sólo cobran sentido en su mutuidad simbiótica. En definitiva, que lo que verdaderamente existe es aquello que sabe que también va a experimentar el no existir y que, por ello, va a ser todo y nada a la vez. Que aún el sol cumple con esto pues su poder de luz sólo es temporal dado que repone su claridad en la oscuridad.

    La luz de la oscuridad: de eso se trata. Iluminar sin super destellar. Sólo así se pueden crear los espacios en donde hay más de un tipo de claridad, donde no hay una sola claridad reinante (ni tampoco una sola oscuridad). Es el secreto que los hombres anhelamos descubrir. ¿Podrá lograrlo la estrella humana? ¿podrá hablar desde el silencio y no silenciar desde el habla? ¿y esa fórmula de un espacio incorruptible que hasta el mismísimo sol respeta creyendo que es el soberano? Pero ¿cómo lo habrán logrado? Otra vez aparece esa distancia entre ellas y nosotros en la que sólo captamos cómo se nos delimita sin saber por qué se nos delimita. Otra vez su sacralidad, su posicionamiento ecuménico queda abandonante y desacralizado. Otra vez las estrellas parecen a millones de años luz y otra vez, en resumidas cuentas, volvemos a buscar preguntarles hasta dónde llegan ellas. ¿Desde dónde, entonces, la comunidad hasta el cosmos en el cosmos?…

    (Esta última parte no es que la puse en distinta letra a propósito. Es que cuando copié y pegué el texto quedó así…no encuentro el editor RTF de este blog. Ese último párrafo tiene el mismo tono que los anteriores)

     
  • noumenoides 4:48 pm el March 10, 2007 Permalink | Responder  

    Cuchen la risa de este muchacho! 

    Gracias Kommander Toti-Wan! él fue quien primero me mostro esto.
    Le par®

     
    • iou 12:14 am el marzo 11, 2007 Permalink | Responder

      aaaa jaaa aaaa jaaa

      juekele! tristán, q es eso de andar buscando porro jamaiquino en youtube

  • noumenoides 4:53 am el March 4, 2007 Permalink | Responder  

    Anne Fagot-Largeault (ontologia del devenir) 

    una joyita.
    (los mp3 están entrando, a la derechita)

     
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